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 Javier Colis  Nadie en el espejo

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             Espiral

             Ha venido tu boca

             Y no está bien

             Mono no aware

             En deconstrucción #02

             Je vous salue, Marie

             Drácula enamorado

             Plan B

             En deconstrucción #01

             Gran Vía, 62 Blues

             Influx Ground control

             Una sombra

 

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DIRECTOS

"En deconstrucción #01"

2014

"En deconstrucción #02"

Molloy Producciones, 11/10/14

"Espiral"

Speaket, 22/10/15

"Je vous salue, Marie"

Speaket, 22/10/15

"Una sombra"

Speaket, 22/10/15

"Plan B"

Fotomatón, Madrid 16/4/16

"Plan B"

Magazine Club, Valencia 3/12/16

 

CONCIERTOS

 

2 de marzo 17

Espacio Bodega Club

en Delia Records, Madrid

Evento

 

3 de diciembre 16

Magazine Club, Valencia

cartel [Gonzalo Fuster y Sarah Vacher]

 

Foto de Elbarrejat Valencia

 Vídeo de Fermín Sarrión

 "Plan B"

 

16 de abril 16

Fotomatón, Madrid

cartel [Gonzalo Fuster]

 

Foto de Gonzalo Fuster

 Vídeo de Lourdes Durán

 "Plan B"

 

 

Poseedor de uno de esos sonidos inimitables, bien sea a la voz o a la guitarra, Javier Colis asegura siempre una personal y muy interesante experimentación y prospección de los límites sonoros y la poética. En Nadie en el espejo desarrolla, a lo largo de doce viñetas -algunas exclusivamente instrumentales- como doce frascos de concentrada y densa esencia, esos aspectos con profundidad, a la vez que da pasos hacia una mayor intimidad sin soltar el sentimiento agridulce de la vida y el amor. Te acaricia y atrapa en una tela de araña sedosa y mecedora que tiene la trampa eléctrica del destello y el nervio rock. Así, este nuevo álbum lo retrata en un momento de espléndida y afilada madurez. Para la ocasión, Colis se acompaña de los músicos Javier Díez Ena (bajo), Adrián Ceballos (batería) y Alba Morín (violín), y a los mandos técnicos, de Miguel Lorenzo. Juntxs consiguen una maravillosa expresividad y un encanto sonoro que nos harán ondular de doce maneras bien particulares. La magia en Javier Colis también consiste en que, sea cual sea el estado de ánimo que trasmita, su duende tiene el don del swing y despierta al baile, y esto no puede ser más musical, y de agradecer.

 

Música y letras

Javier Colis

salvo,

"Espiral"

letra Ángel Guache

"Ha venido tu boca" e

"Influx Ground Control"

música Javier Colis, Javier Díez Ena y Adrián Ceballos

 

Músicxs

Javier Colis

Javier Díez Ena

Adrián Ceballos

Alba Morín

 

Grabación y mezcla

Miguel Lorenzo

 

Producción

Miguel Lorenzo y Javier Colis

 

Ilustraciones

Leo Peralta

 

Diseño

Sarah Vacher

 

CD

 

Mayo de 2016

 

Discografía previa

en Luscinia:

La Femme Fakir

 

Entrevistas prensa:

Mondo Sonoro 1/10/16

por Enrique Peñas

 

Entrevistas y lives radio:

El Oro de los Pobres:

(Onda Verde) 24/2/16

Entrevista

Estéreo360º:

#004 Novedades de 2 en 2

(Radio Círculo) 24/2/16

Entrevista

"Espiral"

Carretera Perdida:

Javier Colis, reflejos y Avant-Garde

#51 30/10/16

Entrevista

"Plan B"

"Y no está bien"

"Una sombra (live)"

"Je vous salue, Marie (live)"

"Espiral"

 

Otros podcasts:

L'Altra cara de la Lluna:

The last waltz 4 (PGM210-T19)

(La Xarxa) 14/7/16

"Je vous salue, Marie"

 

 

 

 

 

 

 

 

 

         Críticas

 

" A estas alturas hablar de la figura de Javier Colis es referirse (de nuevo) a un compositor y guitarrista extraordinario que estuvo presente en los proyectos más interesantes de aquella escena que arrancó a finales de los 80, y que tuvo continuidad en los 90 con nombres como Demonios Tus Ojos, Vamos A Morir, y sobretodo aquel añorado combo por el que un servidor sentía un especial apego, Mil Dolores Pequeños (junto a Ajo, Javier Munárriz, y Javier Piñango). Una escena musical que la recuerdo como un laboratorio de pruebas en el que todo podía ser experimentado; un hervidero de ideas, con sonidos siempre en evolución, y que tuvo a las huestes de los sellos G3G desde Barcelona, y Triquinoise desde Madrid como responsables más activos (que no únicos). Gran parte de mi formación musical se la debo a todos estos nombres, y mi gratitud hacia ellos es infinita.

En “Nadie En el Espejo” (Luscinia, 2016) nos encontramos a un Javier Colis (ahora firmando a su nombre) que, como es habitual, se halla en tierra de nadie buceando sin ningún tipo de atadura en sus referentes musicales, y entregando una docena de canciones intuitivas, lacerantes, de alambicado laconismo, y de un neoclasicismo tan radical y librepensador que es capaz de poner en evidencia a cualquier escena underground establecida o venidera. El riojano es uno de los músicos nacionales más coherentes y estimulantes que conozco, y un verdadero kamikaze de la escena pop–rock.

Se abre el disco con la febril “Espiral” (con un juego de guitarras apasionante), en la que Colis guiña un ojo al lirismo chatarrero del autor de “Cicatrices En El Cielo”, también perceptible en ese mensaje escueto a ritmo de blues que teje con primor en “Y No Está Bien” (nueva toma de “Ahí Viene Esa Mujer” junto a Las Malas Lenguas). Intercaladas entre esta narrativa enigmática, encontramos hermosas piezas instrumentales como “Mono No Aware” (diálogo entre sección de cuerda y guitarra), o “En Deconstrucción 1” (perfecto equilibrio entre la tímbrica serpenteante de Fred Frith y el espasmo de la No Wave). Un trabajo magistral
. (Luis Moner, Música en la mochila, 31/1/17)

 

" Los márgenes sonoros de Javier Colis

Empieza un nuevo año y escuchando el último disco de Javier Colis me pregunto qué le pasa a este país. Creo que lo sé bien pero para ello habría que diseñar un nuevo blog que aborde el problema desde un punto de vista antropológico, histórico, social y cultural. Para encontrar cosas personales y con una calidad especial en España hay que rascar bastante para dar con los auténticos músicos alternativos que están ocultos bajo la ponzoña que nos hacen tragar tanto medios que se consideran alternativos, como el caso perdido desde hace años de los grandes medios. Llevo un par de semanas rascando. Estos últimos días me he zambullido en el universo del para mí desconocido Javier Colis y su Nadie en el espejo (Luscinia Discos, 2016). Un músico curtido en el underground madrileño desde los 80, con un sonido muy particular y personal, a la sombra y al margen de la escena actual. A raíz de la publicación del disco de Forastero El submarinista en el tejado (Lovemonk, 2016) me interesé por algunos nombres que no conocía de esta banda madrileña. Todos son grandes músicos, pero la guitarra me llamó mucho la atención. Capa rascada. Así di con Javier Colis. Discos como Nadie en el espejo suponen ese tipo de trabajos que poseen una sensibilidad especial, con un sonido personal afilado y lleno de matices.

Siempre tengo la sensación de que músicos de la talla de Javier Colis en otros países recibirían un trato muy diferente. Sólo reconocemos a muchos artistas patrios cuando fuera se interesan por ellos. Esto es muy español. Esperar el eco que con el tiempo llega desde fuera para que posteriormente, desde una visión hipócrita, ensalzarlo. Ese sentimiento de inferioridad e inseguridad nos acompaña desde hace siglos. Está metido en nuestro ser. No se confía en lo que somos y podemos llegar a ser. Así nos luce el pelo.

Sólo desde este prisma es comprensible que figuras como la de Javier Colis pasen inadvertidas, excepto para unos cuántos. Es increíble la poca difusión de este tipo de discos, aunque no me extraña porque sé en el país que vivo. También me gusta pensar que su sino maldito hace que luzcan con ese halo especial. Porque este es un disco oscuro e hipnótico. El espectáculo sonoro comienza con el tema Espiral que ya desde el minuto uno nos atrapa con esas guitarras loopeadas que nos arañan con la tensión de los violines. Seguimos descendiendo a la locura con el tema Ha venido tu boca, entre progresiones disonantes y esa reverberación que está presente en todo el disco. Tiempo ahora para el lenguaje críptico de No está bien, que amplifica esa sensación de inquietud que empezamos a sentir poco a poco. Todo un temazo. Nos paramos a tomar aire con la delicada Mono no aware. Las piezas instrumentales de corta duración como este tema suponen las pequeñas joyas de este disco. Cada detalle tiene sentido. Varios riffs repetitivos, elaborados con loops, sirven como base para envolverte con el efecto del slide En deconstrucción #2. Muchos de los temas de este disco nacen como piezas construidas a través de loops dibujados hábilmente. Ese recurso basado en la repetición te engancha y no te suelta. Te hipnotiza. Algo parecido ocurre en Je vous salue, Marie con ese aire afrancesado de sofisticación y crudeza. Drácula enamorado es uno de esos cachitos instrumentales con ese gusto por el detalle que mecen el oído para dar paso a la furia del tema Plan B con un Javier Colis en modo Tom Waits. Si esto lo hace el artista estadounidense perdemos el culo. Mientras aquí ,ni nos enteramos que hay gente que puede estar a la altura. Los loops de guitarra se transforman en arpegiadores de synthers de una manera muy hábil En deconstrucción #1, en esas esencias de corta duración que pueblan el disco. En Gran Vía 62, blues Javier Colis impregna de su personalidad algo tan trillado como es el blues para ofrecer el contrapunto a este estilo. El disco va llegando a su recta final y todo se vuelve más turbio con Influx Ground Control, un temazo que hace gala de todos los recursos que acompañan a este disco y a esa atmósfera de experimentación presente en todo su desarrollo. El disco se cierra con Una sombra, que languidece con el lamento del ebow para hacernos sentir que esto llega a su fin.

Nadie en el espejo supone toda una experiencia sonora muy personal de su creador Javier Colis, un artista que sabe sonar así mismo y eso dice mucho en los tiempos actuales. Doce cortes muy variados entre sí con el denominador común de la hipnosis mediante loops de guitarra que se verán envueltos por una lírica delicada y al mismo tiempo visceral. Músico y disco imprescindible para creer en otros caminos sónicos
. (Ruido Rojo, YesWeSkunk, 10/1/17)

 

" Avant-Blues.- No es Javier Colis un guitarrista al uso, ni de los de asombrosos punteos virtuosos ni de los que navegan por la improvisación más o menos anárquica. Su estilo es cortante, frío, repetitivo, minimal, pero de una expresividad violenta y contundente, heredera del estilo de uno de los bluesmen menos conocidos, Skip James, y con una abigarrada querencia por las construcciones instrumentales de la no wave.

Con un currículo amplio e inabarcable, al frente o en un lateral de infinidad de bandas, Nadie en el espejo figura a su nombre, con la participación de Javier Díez Ena (Dead Capo) y Adrián Ceballos (Novak, Los Cuantos). Aquí hay distorsión desquiciada ("Espiral", "En deconstrucción #02"), ecos de un Robert Fripp más... "frippado" ("Ha venido tu boca", "En deconstrucción #01"), melodías inquietantemente dulces ("Drácula enamorado"), una canción de cabaret más sucia que si fuera Tom Waits ("Plan B") y otra que podría parecer del Aute de Rito (1973) si no fuera por los tonos menores en que está compuesta ("Un sombra"). No hay acomodo, no hay lugares comunes: todo es inusual e insospechado en unos temas que solo provocan incomodidad (¡bendita incomodidad!), como se comprueba en la más devota de Zappa "Influx Ground Control". (Jesús Rodríguez Lenin, Rockdelux #353, 1/9/16)

 

" Los márgenes sonoros de Javier Colis

Empieza un nuevo año y escuchando el último disco de Javier Colis me pregunto qué le pasa a este país. Creo que lo sé bien pero para ello habría que diseñar un nuevo blog que aborde el problema desde un punto de vista antropológico, histórico, social y cultural. Para encontrar cosas personales y con una calidad especial en España hay que rascar bastante para dar con los auténticos músicos alternativos que están ocultos bajo la ponzoña que nos hacen tragar tanto medios que se consideran alternativos, como el caso perdido desde hace años de los grandes medios. Llevo un par de semanas rascando. Estos últimos días me he zambullido en el universo del para mí desconocido Javier Colis y su Nadie en el espejo (Luscinia Discos, 2016). Un músico curtido en el underground madrileño desde los 80, con un sonido muy particular y personal, a la sombra y al margen de la escena actual. A raíz de la publicación del disco de Forastero El submarinista en el tejado (Lovemonk, 2016) me interesé por algunos nombres que no conocía de esta banda madrileña. Todos son grandes músicos, pero la guitarra me llamó mucho la atención. Capa rascada. Así di con Javier Colis. Discos como Nadie en el espejo suponen ese tipo de trabajos que poseen una sensibilidad especial, con un sonido personal afilado y lleno de matices.

Siempre tengo la sensación de que músicos de la talla de Javier Colis en otros países recibirían un trato muy diferente. Sólo reconocemos a muchos artistas patrios cuando fuera se interesan por ellos. Esto es muy español. Esperar el eco que con el tiempo llega desde fuera para que posteriormente, desde una visión hipócrita, ensalzarlo. Ese sentimiento de inferioridad e inseguridad nos acompaña desde hace siglos. Está metido en nuestro ser. No se confía en lo que somos y podemos llegar a ser. Así nos luce el pelo.

Sólo desde este prisma es comprensible que figuras como la de Javier Colis pasen inadvertidas, excepto para unos cuántos. Es increíble la poca difusión de este tipo de discos, aunque no me extraña porque sé en el país que vivo. También me gusta pensar que su sino maldito hace que luzcan con ese halo especial. Porque este es un disco oscuro e hipnótico. El espectáculo sonoro comienza con el tema Espiral que ya desde el minuto uno nos atrapa con esas guitarras loopeadas que nos arañan con la tensión de los violines. Seguimos descendiendo a la locura con el tema Ha venido tu boca, entre progresiones disonantes y esa reverberación que está presente en todo el disco. Tiempo ahora para el lenguaje críptico de No está bien, que amplifica esa sensación de inquietud que empezamos a sentir poco a poco. Todo un temazo. Nos paramos a tomar aire con la delicada Mono no aware. Las piezas instrumentales de corta duración como este tema suponen las pequeñas joyas de este disco. Cada detalle tiene sentido. Varios riffs repetitivos, elaborados con loops, sirven como base para envolverte con el efecto del slide En deconstrucción #2. Muchos de los temas de este disco nacen como piezas construidas a través de loops dibujados hábilmente. Ese recurso basado en la repetición te engancha y no te suelta. Te hipnotiza. Algo parecido ocurre en Je vous salue, Marie con ese aire afrancesado de sofisticación y crudeza. Drácula enamorado es uno de esos cachitos instrumentales con ese gusto por el detalle que mecen el oído para dar paso a la furia del tema Plan B con un Javier Colis en modo Tom Waits. Si esto lo hace el artista estadounidense perdemos el culo. Mientras aquí ,ni nos enteramos que hay gente que puede estar a la altura. Los loops de guitarra se transforman en arpegiadores de synthers de una manera muy hábil En deconstrucción #1, en esas esencias de corta duración que pueblan el disco. En Gran Vía 62, blues Javier Colis impregna de su personalidad algo tan trillado como es el blues para ofrecer el contrapunto a este estilo. El disco va llegando a su recta final y todo se vuelve más turbio con Influx Ground Control, un temazo que hace gala de todos los recursos que acompañan a este disco y a esa atmósfera de experimentación presente en todo su desarrollo. El disco se cierra con Una sombra, que languidece con el lamento del ebow para hacernos sentir que esto llega a su fin.

Nadie en el espejo supone toda una experiencia sonora muy personal de su creador Javier Colis, un artista que sabe sonar así mismo y eso dice mucho en los tiempos actuales. Doce cortes muy variados entre sí con el denominador común de la hipnosis mediante loops de guitarra que se verán envueltos por una lírica delicada y al mismo tiempo visceral. Músico y disco imprescindible para creer en otros caminos sónicos
. (Ruido Rojo, YesWeSkunk, 10/1/17)

 

" Avant-Blues.- No es Javier Colis un guitarrista al uso, ni de los de asombrosos punteos virtuosos ni de los que navegan por la improvisación más o menos anárquica. Su estilo es cortante, frío, repetitivo, minimal, pero de una expresividad violenta y contundente, heredera del estilo de uno de los bluesmen menos conocidos, Skip James, y con una abigarrada querencia por las construcciones instrumentales de la no wave.

Con un currículo amplio e inabarcable, al frente o en un lateral de infinidad de bandas, Nadie en el espejo figura a su nombre, con la participación de Javier Díez Ena (Dead Capo) y Adrián Ceballos (Novak, Los Cuantos). Aquí hay distorsión desquiciada ("Espiral", "En deconstrucción #02"), ecos de un Robert Fripp más... "frippado" ("Ha venido tu boca", "En deconstrucción #01"), melodías inquietantemente dulces ("Drácula enamorado"), una canción de cabaret más sucia que si fuera Tom Waits ("Plan B") y otra que podría parecer del Aute de Rito (1973) si no fuera por los tonos menores en que está compuesta ("Un sombra"). No hay acomodo, no hay lugares comunes: todo es inusual e insospechado en unos temas que solo provocan incomodidad (¡bendita incomodidad!), como se comprueba en la más devota de Zappa "Influx Ground Control". (Jesús Rodríguez Lenin, Rockdelux #353, 1/9/16)

 

" Javier, siempre sobresaliente, entrega la primera obra maestra absoluta de 2016, mejorando, aunque parezca increíble, todo un pasado de aciertos artísticos. (Luis Boullosa, Kaput, 10/8/16)

 

" Rock de autor. Nombre imprescindible en la historia del rock español de riesgo (Demonios Tus Ojos, Vamos a Morir, Mil Dolores Pequeños, Las Malas Lenguas), el guitarrista Javier Colis reúne doce temas (varios de ellos, instrumentales) bañados de turbio romanticismo en los que vuelve a poner de manifiesto su condición de cantautor adicto a los desafíos, heredero de otros inquietos investigadores de la traducción de las emociones en sonidos y palabras, como Marc Ribot, Rowland S. Howard o Tom Waits. [4 estrellas] (Eduardo Guillot, Urban, 5/8/16)

 

" Mencionar a Javier Colis supone destapar una zona radioactiva de la historia de nuestro rock. Férreo guitarrista e inquieto compositor, en su currículum brillan peroyectos tan inclasificables como Demonios Tus Ojos, Mil Dolores Pequeños, Las Malas Lenguas, Forastero o los añorados Los cuantos, así como La Femme Fakir. (Emilio R. Cascajosa, Ruta66, 1/5/16)

 

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Última actualización: 25 de febrero de 2017